Verano, época en las que seres humanos se desnudan para ir a los balnearios más cercanos, y también sus pies. Es ahora cuando podemos clasificarlos: gorditos, planos, delgados, semi-bonitos, poco beneficiados, barnizados, explotados, maltratados, marcados por el cansancio, por la vida, y por un sin fín de eventualidades que solo Dios sabe que habran vivido. Algunos me recuerdan a mi madre cuando viene la señora del Cable a cobrar: No estan, algunos son hostiles (gruñen), algunos te observan con calidez, y otros simplemente con indiferencia. No, no me he vuelto demente, sino me crees, pregúntale a ellos.
Pero sin lugar a dudas, los que tienen la dicha de poseer un par de estos, saben que nacieron para un objetivo: Movernos a donde queramos.
Pero, si estos se mueven a nuestro antojo... ¿Qué mueve a nuestros antojos? ¿otros pies no-alineados? y más importante aún, ¿Qué nos mueve en esta vida?
La venganza, el poder, el amor, la familia, la paz mundial (Reyna de "Belleza"), la religión, el dinero, el tiempo, el arte, la música, unos super pies con capa que abandonan a sus dueños durante el día para que les permita moverse durante sus sueños o, quizá, las ganas de decir: Te equivocaste.
Eso es lo que mueve a Génesis, sus ganas de decirle al mundo, a la sociedad, a su familia, a su perra: Se equivocaron.
Génesis no es lo que su familia pretendió construir con una vida cotidiana y costumbres, quien no debería prestarle atención al circulo social y solo a los estudios, no, esa no es Génesis. Ella creció abrumada por lo normal, como un simple ser más en la tierra que estaba destinada a servir solo para las cifras, ella nunca fue normal, ella nunca fue fría, ella no es hábil para temas academicos (y quien sabe cuales otros más), ella no sabía quien era, ella no es de este mundo. Génesis nació para contradecir a todo a quien pudiera contradecir, búscando diferentes respuestas para lo obvio, explorando en sus mentes mientras comía un muffin, vengativa, aveces, condecenciente, muchas más. A Génesis, le desagrada que le ofrezcan disculpas y disculparse. Porque más que en las palabras frente a un hecho desagradable, ella prefiere acciones. Ella busca la asertividad, casi como el principal objetivo que mueve su persona. Sin embargo, ella duda y teme, quizá muchas veces más de lo es capaz de ser o hacer, porque ella creyó ser nada en algún momento. Se sabe que tiene un formato de pensamiento dicotómico, esa debe ser la más asertada respuesta a Génesis en sí.
Pero, señoritas y señoritos ¿Qué los mueve a ustedes?
Hoy, señores, es el nuevo incio para Génesis (Qué maravillosa redundancia). Se ha convertido en una ciudadana que ha cumplido la mayoría de edad frente a la sociedad, con la supuesta capacidad de conducir, abrir empresas y cuentas bancarias, comprar licor y cigarros, viajar e ir a la cárcel, pero no freir bien un huevo, como diría su madre.
Tick Tick Tick Boom! ¡Feliz Cumpleaños, Génesis!
(oh sí, extremly forever alone)
Gracias, para quién lo leyó, tomarse la molestia de conocerme un poco más.
Con Amor, Génesis.