Y en el regazo tenía a Teresa y a Tomás transformando sus coincidencias, hablando de Beethoven y el coñac que él se pidió aquella noche. Cuando en sus oídos empieza a sonar "Piledriver Waltz" y perdió la concentración total de aquella insoportable cantidad de coincidencias. No pudo controlar sus pensamientos, él estaba ahí, mirándola fijamente, como si quisiera decirle que lo dejara en paz, que lo dejara ir, que dejara de traerlo a sus memorias, pero ella sin obedecer, como siempre. Sin embargo, esta vez fue diferente, ella se sintió culpable. Culpable de haber herido al inherible, pero feliz, como si hubiera ganado un nobel por hacerlo, mas ella sabía que cuando él la hiriera todo volvería a ser horrible. Fue entonces cuando se dio cuenta de que estaba cerca. Estaba frente a un dilema: bajar o no del bus, ser o no ser, y se acercó a la puerta del bus o lo que ella llamaría "ser", pero se detuvo. Este no era el día de ser, ella no debía ser hoy, debía esperar a mañana, a que mañana por fin desapareciera de su memoria, a que él se fuera, o más interesante y casi imposible aún, a que ella decidiera quitarlo de ahí.
(Algunas frases fueron tomadas de La Insoportable Levedad del Ser)
Like, like everywhere
jueves, octubre 18, 2012
Él está ahí
Mientras se drogaba con música, fue escrito por
Génesis R.
a las
10/18/2012 08:30:00 a. m.
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lunes, octubre 01, 2012
Es común, nos pasa a todos
Podemos tener un millón de personas a nuestro alrededor,caso de los artistas, pero no dejaremos de sentirnos solos; podemos tener apersonas maravillosas que estarán dispuestos a ayudarnos en todo, pero nosotros buscaremos la atención de aquel o aquella que no nos valora. Nos enojamos cuando no podemos lograr que alguien entienda nuestras razones, cuando ni nosotros mismos las entendemos. Entonces nos sentimos vacios, que ya no hay nada que pueda salir peor, que preferirías no haber nacido, te hundes y recurres a vicios: droga, sexo, alcohol. Crees que lo eres todo, te sientes poderoso, o por lo menos solo durante la noche en que duró la faena y vuelves a caer, crees que tu vida no da para más. Tal y como dicen los pobladores de la localidad de Iguazú “Cuando crees que el calor no puede ser más insoportable, llueve”, crees conocer el amor, te enamoras, eres correspondido, te sientes lleno de vida, que así pases por la peor crisis financiera no habrá nada que borre esa sonrisa de tu rostro. El amor se convierte en tu nueva droga. De pronto se va, el amor se va y se lleva consigo tus secretos más oscuros e incluso la contraseña de la cuenta del banco, te deja además de hundido en una depresión, en la miseria. Entonces te dijeron que te falta creatividad y te sientes inútil, tu madre te ordenó limpiar la mesa y te sientes explotado, se te rompe una uña y crees que ya nada puede ir peor. Pero, despacio mente joven, recuerda que puedes hacer lo que quieras pero a un no estás a tiempo. Solo para terminar, recuerda algo, un pequeño detalle, aún no cumples ni los 20. Como me dijo mi padre hace un par de años: "no estás deprimida, no eres bipolar, eres adolecente, ese es tu problema". Si ya pasaste los 20 y crees que ya no encajas más en esto, solo date cuenta que esta situación cambia cuando alcanzas la madurez. Cuando alcances verdaderamente la preocupación que corresponde a un adulto maduro, te daráscuenta que hay cosas verdaderamente insignificantes. Aprenderás a reírte de timismo.
Con amor, Génesis
Mientras se drogaba con música, fue escrito por
Génesis R.
a las
10/01/2012 08:57:00 p. m.
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